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Historia del mercado Forex

Es igual de importante saber cómo ganar con el intercambio de divisas como saber en qué mercado te estás moviendo, y para eso nunca viene mal repasar un poco de historia del dinero y el intercambio de divisas.

Antes de la creación del dinero como tal, es sabido que existía el trueque para hacer transacciones comerciales.

Era obvio que esto llevaba consigo unas dificultades a la hora de adoptar un valor para cada cosa. En esa época ya se empezaron a hacer las primeras monedas con metales preciosos y que se les daba un valor.

Finalmente ya se consideraba el uso del oro, la plata y el cobre para hacer intercambios.

Después de esto ya nace la primera acuñación de la moneda, en el año 600 a. C y en tres lugares del planeta de forma independiente, en Asia Menor, China y la India.

La invención del dinero fue un paso de gigante para la humanidad, ya que solventaba los problemas que habría con los trueques.

Primeros intercambios de monedas

En el comercio de la edad media se vieron obligados a adoptar una forma de pago que satisfaciera a todos, por lo que empezaron a usar notas de cambio al principio y que poco a poco pasaron a transformarse en billetes comúnmente aceptados.

Los países pioneros de este método empezaron a hacer florecer sus economías y a hacerse fuertes, por lo que se fue extendiendo al resto hasta alcanzar la misma forma de intercambio.

Así se llegó a los años 30 del siglo XX, donde el mercado de divisas tomó la forma que tenemos actualmente.

Por esa época, todo el comercio internacional de centraba en Londres, por lo que la libra esterlina era la moneda más importante. Así fue hasta el inicio de las guerras mundiales, donde Inglaterra se vio involucrada y empezó a perder fuelle.

Ahí fue el momento donde EEUU nació como potencia al no haberse visto afectado por estas guerras que asolaron Europa. Así nació el dólar como moneda más fuerte e índice a nivel internacional.

Acuerdos de Bretton Woods

Al acabar la Segunda Guerra Mundial, se reunieron 730 representantes de 45 países para alcanzar un nuevo orden económico mundial. Esta conferencia se hizo en un complejo hotelero que se llamaba Bretton Woods, en Estados Unidos.

Esta conferencia era para terminar con el proteccionismo de los intercambios de monedas anteriores y que desencadenaron en las guerras mundiales.

En un principio, lo que parecía un acuerdo mutuo entre los países, fue más lo que propuso EEUU, ya que ellos tenían el control del 80% del oro de todo el mundo, así que la ponderación de la aportación a este fondo y por consiguiente el mayor control quedó así:

Sobre un capital total de 8800 millones de dólares, EEUU le corresponde una cuota de 2740 millones, RU 1300 millones, Unión Soviética 1200 millones, China 550 millones y Francia 450 millones. Esto es así para estos 5 primeros.

Aquí queda patente quién iba a tener el control de estos organismos y de las políticas monetarias internacionales.

Así que lo que se estableció fue un tipo de cambio estable frente al dólar, que se mantenía fijo en 35 dólares por onza de oro.

Los demás países debían actuar si su moneda fluctuaba más de un más menos 1% con respecto al dólar.

En este acuerdo también se estableció la creación del Banco Mundial y el FMI, que empezaron a funcionar en 1946.

Finalmente este acuerdo se abolió durante la Guerra de Vietnam, porque EEUU empezó a imprimir miles de millones de dólares para financiarse, ésto junto a que el país tuvo un déficit en su balanza comercial y los países europeos empezaron a cambiar sus dólares muy sobrevalorados por el oro y marcos alemanes, hizo que disminuyeran las reservas de oro de EEUU.

En respuesta a esto, Richard Nixon abolió el patrón oro, lo que hizo que el dólar volviera a devaluarse.

El acuerdo Smithsoniano

A raíz de esta ruptura, Richard Nixon convocó a los 10 países más representantes del FMI y en 1971 se firmaron los acuerdos Smithsonianos, que ponía fin a la atadura de las demás divisas con el dólar y este con el oro.

De esa forma se estableció el tipo de cambio libre entre las divisas, que es lo que tenemos a día de hoy.

Después de este acuerdo, en Europa se estableció una libre fluctuación de monedas siempre que no superasen la banda de 2.25% con respecto a la tasa de cambio acordada, lo que al final y al cabo no era una libre fluctuación del todo, pero estableció las bases para la integración monetaria.

Actualmente ya hay una política de flotación libre entre todas las monedas y se siguen sucediendo las intervencones de los bancos centrales.